YO Y MI OTRO YO
- Maca Napolitano

- 9 mar 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 18 mar 2020
Te quiero contar parte de mi historia.
Hoy tengo ganas de contarles esta parte de mí, que en ciertas oportunidades inconscientemente oculté.
Digo inconscientemente porque así actúa esta parte del cerebro, hace y deshace emociones, situaciones, momentos, evita y confunde sin darnos cuenta hasta que pasa al estado consciente y entendemos.
En octubre 2015 estaba sentada en el sillón de mi departamento en la provincia de Mendoza y tuve un dolor en mi ojo izquierdo, atípico, el dolor continuó unas horas y deje que se pasara, pasaron los días y creí tener conjuntivitis porque el dolor seguía (sentía una capa que me borraba la visión).
Al 4º día no podía mover el ojo, si quería mirar para la izquierda o derecha el dolor era terrible. Decidí acudir al oftalmólogo quien solo me receto mas gotitas para la alergia. No pasó el dolor ni la molestia, volví a acudir y me hicieron estudios profundos por casi 2 horas.
Al finalizar los estudios me sientan e informan que el ojo estaba perfecto, que mi campo visual estaba correcto, que por lo visto el problema era neuronal por detrás del ojo, (el nervio óptico)… Si, la misma cara de sorpresa puse yo cuando me lo informaron, sin entender de que se trataba, como venía, por donde empezar, si había alguna gotita que me lo curara al dolor.
Me derivan con todos los estudios y una nota en carácter de urgencia al neurólogo ese mismo día, llego con mis estudios al Hospital de mi ciudad y le mostré todo lo que tenia.
El doctor que me atendió me dijo lo siguiente: Espérame aquí que voy por un neurólogo para que revise estos estudios…
Todos entramos en el juego de hacernos la cabeza, de pensar demás, de imaginar lo peor, o bueno, al menos entré en el juego y el MIEDO se empezó a apoderar de mí.
Sentada en una silla de guardia de hospital junto a mi pareja solos me largue a llorar del MIEDO.
Siempre me presente a la vida como una persona fuerte, resilente, muy pocas personas me han visto llorar, y no es que no llore, sino que en mi vida adopte una personalidad que hizo reír a los demás, que les da fuerzas, que quise estar bien para que todos estuvieran bien, que anteponía una sonrisa ante un llanto, pero ese día baje la guardia.
Llegan los doctores y le informan a mi pareja que necesita ir a hacer el ingreso porque me voy a tener que quedar internada para examinarme.
Así pase 3 días en la clínica, tomografías, exámenes de sangre cada día, resonancias de urgencias, todo lo necesario para descartar lo peor, y así fue, descartaron algún tumor o algo cerebral esa misma noche.
Hasta que me hicieron una punción lumbar, que para contarles un poco de que se trata, con una aguja un tanto grande te sacan liquido cefalorraquideo de la zona de las vértebras para examinar su color y determinar otras enfermedades. Duele? Sí, molesta, y nuevamente apareció el MIEDO.
Me dieron el alta en la clínica sin saber qué tenia, debía esperar el resultado de un estudio llamado "aquaporinas" que tenia una demora de 30 días para saber el resultado final.
Recuerdo en ese momento a la Dra decir: No busques información en internet, sé que hoy en día lo hacemos todos pero evitemos generar MIEDOS falsos.
Y no le hice caso …
Antes que llegara el estudio ya suponía y había investigado que era lo que mi cuerpo había generado…
ESCLEROSIS MULTIPLE.
Por primera vez en 27 años la escuché. Y la investigue y dude, dude muchas veces en estos 4 años, porque yo estaba bien, me sentía bien, creía que no era tan así, busque una segunda opinión y hoy LUEGO DE 4 AÑOS tengo una tercera .
La enfermedad no me define ni me definió nunca, y hoy se que mi gran MIEDO era a que la mirada del otro fuera diferente, a que juzgaran mis acciones, a la lástima, a no creerme capaz de lograr ciertas cosas a que todo esto termine mal, a la palabra “enferma crónica” porque hoy no hay cura, sólo la medicina a llegado a medicamentos que la frenen por un tiempo.
Hoy después de 4 años me siento fortalecida para hablar de ella, para estar motivada, para cuidarme siempre, para priorizarnos, a ella y a mi, para contarte que me acompaña en ciertos días, porque el agotamiento, el cansancio físico, la fatiga son algunos pequeños síntomas cuando el día no es tan bueno, para mostrarte los “moretones” que me deja cada inyección en el cuerpo, hoy me siento con ganas, animada de mostrarte que Si se puede ser quien quieras ser, que no te defina una enfermedad ni una condición, que seas quien desees que rompas barreras, que llores si es necesario y te reinicies, que vivir la vida de tus sueños si se puede, que vivir en otro país también se puede.
Te la explico así nomás para que entendamos a La señora Esclerosisis Múltiple, es una enfermedad autoinmune, el propio cuerpo la genera y ataca el sistema nervioso central, generando micro-cortes en la vaina de mielina que esta entre el cerebro y la médula espinal, La vaina de mielina permite que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las neurona y la esclerosis hace corto circuito allí, dejando lesiones y esto hace que las acciones que queramos llevar a cabo no sean de reacción inmediata. A mi me pasó en la visión, a otras personas les pasa en el caminar, en el habla, en los movimientos de articulaciones en general y si es detectada a tiempo como toda enfermedad, puede tener un buen tratamiento y si llegas a amarte mucho y a respetarte será una linda convivencia.
Muchas veces aparece para recordarme que ahí esta, que no me olvide de ella, que no la deje de tener en cuenta y as ahí donde vuelvo a entender que somos una, que nos debemos acompañar y cuidar entre las dos para que tengamos una vida increíble.
Hoy caminamos juntas por el mundo. Mi idea con este post fue aceptarme, porque hablar sana, aceptarla, concientizar y animar al mundo entero si es posible, a ser quienes quieran ser.






La sabiduría de aceptarnos. No puedo explayarme mucho en esta entrada. Hay una sola causa. He sido bendecida, beneficiada, premiada, como quieras llamarle, y eso a veces no lo valoramos. No valoramos ser una persona sana, de agradecer todos los días por estar bien. Aplaudo tu fuerza, tu tenacidad y tus ganas. Greatness in the face of adversity shows how beautiful you are.