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Cristina ¿Cuándo decidió emigrar?

  • Foto del escritor: Maca Napolitano
    Maca Napolitano
  • 31 may 2020
  • 8 Min. de lectura

Cristina. Hoy conocemos a esta guerrera, madraza y soñadora su frase: “Todo es posible”, es más que un eslogan para ella, siente que realmente cuando uno quiere, se puede.

Me dice siempre-."Aprendí que no te define ninguna condición de vida para hacer lo que deseas, lo que te mueve, o lo que te llena. Emigrar, es una palabra muy sensible para mí, pero eso no la hace débil.

Siento que podría sacar el corazón de mi pecho y dejarlo plasmado en estas letras, al hablar de todo lo que ha significado y significará para mí en la vida"



1-¿A qué edad te diste cuenta que querías una nueva vida fuera de tu país? ¿Qué sentiste-pensaste en ese momento?


Cuando conocí a mi novio, (que actualmente es mi marido) él venía de una gran experiencia, que fue vivir por 8 años en el país de mayor potencia de América: EE.UU. Él fue el primer testimonio que escuché, tan cercano y cautivador, de lo que realmente significa vivir el “sueño Americano”. Por mucho tiempo, la conversación de “vivir fuera del país” estuvo sobre la mesa, pero sentía que no encajaba con mi historia. No encajaba porque jamás contemplaba la idea de dejar a mi familia, alejarme específicamente de mi madre, mis hermanos, mis amigas, mi ballet, todo lo que me rodeaba y todo lo que amaba. Soy mamá de tres varoncitos, y sentía que tenerlos a ellos, me anclaba más a mí Argentina, a mis costumbres. Cuando uno es madre, siente que es el momento de enseñar todo lo aprendido y aun así mejorarlo, por lo tanto, no podía imaginar la idea de ir a otro país y comenzar de cero. No sentía la seguridad en mí y mucho menos en poder transmitírsela a ellos. Luego de pasar por experiencias y realidades cotidianas, el año 2015 llegó a mi vida con un tsunami de sensaciones, la mayoría de ellas malas, de esas que uno llega a llorar preguntándose: ¿Por qué a mí?

...Hasta que un día entiendes que la vida no te niega nada, sino que, te salva de lo que no necesitas. Puedo afirmar con certeza absoluta, que en Mayo de 2015, precisamente a mis 28 años mi mente se iluminó, cuando comprendí que irme del país podía ser una opción de vida.


2-Con tus palabras, ¿Qué es para vos emigrar?


Emigrar, es una palabra muy sensible para mí, pero eso no la hace débil. Siento que podría sacar el corazón de mi pecho y dejarlo plasmado en estas letras, al hablar de todo lo que ha significado y significará para mí en la vida. Emigrar es atreverse a cruzar la “Cordillera de los Andes”, la que vimos desde pequeños en mi provincia natal Mendoza en Argentina, en los fondos de pantalla de los noticieros, en los largos caminos de disfrute con amigos y familia, ella estaba allí, siempre inmóvil, crecimos viéndola en todas sus estaciones. Hasta que un día la intriga misma me empujó a cruzarla para saber qué hay del otro lado.

Emigrar para mí es dejarlo todo, y cuando digo Todo, es “TODO”.

Uno se siente movilizado, por la búsqueda de nuevos horizontes, los cuales creemos y esperamos que serán los mejores.

Porque es la fuerza que te lleva a dejar lo que conociste, y lo que creíste que por alguna razón, era lo que te había tocado. Es armar una valija, en la que lo material es prácticamente un cero a la izquierda, sólo hay lugar para lo imprescindible, para todo aquello que contenga mucho valor, para tus sueños y que de ninguna manera puede ser reemplazado. Emigrar, es adelantarse un paso más. Es buscar lo que quieres y lo que sueñas, extirpando la idea absurda de creer que en algún momento, lo que tanto anhelas vendrá a buscarte. Es apostarlo todo, en mi caso personal, fue una las grandes metas que me propuse al irme de mi país, por más que uno desee y espere siempre lo mejor, también hay que ser realista, y para eso es necesario aceptar que seguramente en algún momento del camino las cosas pueden complicarse, y es allí cuando uno debe recordar, más que nunca, los motivos que te hicieron emigrar.




3-¿Te acordás cómo y a quién le contaste por primera vez tu decisión?


Una vez que ya teníamos los pasajes en mano, a tres meses antes de viajar, el primero en recibir la gran noticia fue mi hermano menor, ese día almorcé en casa de mi madre. Como cotidianamente solía hacerlo. No estaba segura de cómo abordar el tema, porque dentro de mí existían muchas emociones a flor de piel. Sin embargo me deje llevar, lo llamé al patio de casa y le conté. Nos fundimos en un fuerte abrazo mezclado con lágrimas y sentimientos de que “ya estaba todo dicho.” En años anteriores tuve la oportunidad de hablar el tema con mi familia, y si hay algo que siempre sentí fue el apoyo de ellos, principalmente el de mi mamá y el de mi hermano menor, que estuvieron siempre allí para escucharme, aunque eso significara no ver crecer a sus nietos, sobrinos. Hay caminos que necesitan ser transitados con mucho cuidado, porque contienen sueños que están por dar a luz, y a veces hablar demasiado pronto puede hacernos dudar, si la meta no es tan firme como un roble.


4-¿Con quién vivís hoy en día? ¿Tuviste que ir amoldando algo en tu nueva vida?


Hoy en día vivo con mi marido Ricardo, y mis hijos Thiago, Benjamín y Milo. Mi nueva vida es un constante cambio, un vaivén de aprendizajes. Aunque puedo afirmar que mis costumbres las llevo conmigo dónde voy, ya que las declaro como parte de mi esencia. En mi entrada al Viejo Continente conocí otras costumbres, las cuales considero y respeto, pero aún no he adoptado ninguna de ellas, pese a que eso no quita la posibilidad de que pueda hacerlo algún día. Con respecto a las comidas, soy amante de la buena gastronomía. Me gusta probar sabores nuevos, considero que hay un sinfín de emociones en el arte culinaria. Diariamente en mi mesa, hay un plato de comida Argentina. Tengo que confesar que nunca antes en mi vida he disfrutado tanto la comida, como lo estoy haciendo ahora, lo digo desde un punto de vista emocional, ya que no puedo ponerle palabras a lo que siento y recuerdo cuando me deleito con un plato de arroz amarillo, un guiso de fideos, y ni hablar de un asado, la lluvia de sensaciones que cae sobre mí, no tiene precio en este mundo. Pequeños-grandes detalles como beber un simple "yerbeado", acompañado a una rebanada de pan con queso, siento que me transporto a la cocina de la casa de mi madre. Qué maravilloso y qué fuerte, lo que un gusto o un aroma puede hacerle al alma.


Desearía pedir permiso a la Vida para alargar mi estancia en ella, ya que existen millones, trillones, e infinitos de lugares hermosos y radiantes que quiero conocer.

Cuando vienes a un país donde su lengua oficial es el inglés, por más conocimientos que traigas, puedo afirmar que todos lo que escuchan a un hablante nativo por primera vez, es demasiado común sentir que no sabes ni una palabra. Pero afortunadamente, es solo la primera impresión. Ya que luego, uno se va acostumbrando a escucharlos y poco a poco comprenderlos mejor. Hasta el día de hoy continuo estudiando, siento que es un camino que requiere su tiempo. Aprender bien el idioma es mi mayor desafío, lo considero importante para el desarrollo de mi vida desde el más mínimo hasta el máximo detalle, ya que de por medio tengo la educación de mis hijos, y si de algo no quisiera perderme jamás, sería de compartir otro tipo de comunicación con ellos.


5-¿Cómo nació el viaje? ¿Cuál fue tu primer destino? ¿Y dónde estás hoy?


Cuando tomamos la decisión de viajar, comenzamos a pensar y ahora ¿A dónde? Demás está decir que EE.UU era una posibilidad que estaba latente, pero comenzamos a averiguar el asunto de papeles para poder vivir allí, y notamos que llegar a conseguir una residencia permanente, era complicado. El tema de papeles siempre fue importante, ya que a la hora de emprender un cambio tan radical, requería tener la seguridad de poder vivir de manera legal, ya que tres pequeñas "personitas" seguían nuestros pasos. Es por ese motivo, que España fue nuestro primer destino, hacía pocos meses que habíamos obtenido la Ciudadanía Italiana. En un grupo de Facebook había leído mucho sobre La Costa del Sol, me enamoraban sus paisajes, todo apuntaba allí, hasta que alguien se cruzó en nuestro camino hablándonos sobre la ciudad de Valencia, en la misma España. Comenzamos a informarnos y las posibilidades de trabajo eran mayores (acorde al rubro en el que se maneja mi marido) y así fue cuando todos nuestros caminos nos llevaron a Valencia.

Pero pasaron cosas...

Luego de 11 meses, volvimos a armar las valijas y nos mudamos a Inglaterra. Fuimos nuevamente en búsqueda de algo que digo que no es ni mejor, ni peor, simplemente diferente. Desde que salimos de Argentina, siempre pensamos que España sería una especie de trampolín para nuestros sueños. Y aquí estamos, encargándonos de hacerlos realidad. Tengo que destacar que nunca olvidaré mi paso por España. Un país que me recibió con los brazos abiertos, en todo tipo de oportunidades. Fue mi amor platónico, el que no fue, pero el que aprecio mucho. Inglaterra también es un país que me abrió sus puertas de par en par. Todos los días me siento en gratitud con la vida, porque que desde el momento en el que emprendimos este viaje, nuestros caminos fueron bendecidos. En Inglaterra estoy formando mi hogar, estableciéndome, en todos los sentidos y ámbitos posibles, es lo que quiero y deseo hacer. Desde hace muchísimo tiempo no sentía esto, pensábamos donde podíamos plantar nuestros cimientos, queríamos encontrar un lugar fértil, y en este momento Inglaterra lo es.


6-¿Que enseñanza te dejo todo esto desde ese día que saliste de tu entorno?


Mi enseñanza es : “Todo es posible”, es más que un eslogan, que realmente cuando uno quiere, se puede. Aprendí que no te define ninguna condición de vida para hacer lo que deseas, lo que te mueve, o lo que te llena. Aprendí a no pensar demasiado las cosas, y eso lo viví más que nunca en el momento de volver a armar las valijas para viajar a Inglaterra, porque por más, que ya veníamos de una experiencia de dejarlo todo y partir, en ese momento los miedos se volvieron a presentar, (considero que son emociones básicas frente a los grandes cambios) y parte del proceso, pero más que nunca me deje llevar por lo que sentía sin pensar demasiado en lo que se aproximaba.


Aclaro, que también es importante tener un buen plan de acción, no lanzarse al vacío sin paracaídas, recomiendo tomarse un momento para sentarse, pensar y tener opciones de plan B, C…, nuevas alternativas. Y me refiero a cualquier situación de la vida.

No es pensar que las cosas pueden ir mal, sino que hay muchas situaciones que no podemos preverlas y para eso es importante tener la mente abierta y flexible, de esa manera se puede sufrir menos.

Como toda esta etapa ya la había pasado al salir de Argentina, sentía que podía volver a tomar las riendas y emprender otro nuevo destino.



7-¿Qué mensaje le das a aquellos que tienen las ganas, la emoción pero aún no toman la decisión?


El mensaje es que hay diferentes maneras de ser feliz, y el hecho de que uno se vaya de su país natal, que se aleje de sus padres, hermanos, amigos, no quiere decir que no lo puedas lograr afuera.

El ser feliz estará con vos, donde quiera que vayas, sólo por el hecho de que la felicidad está en tu interior.

Muchas veces sentí miedo en mi vida, pero ahora pienso que si hubiera dejado de lado las cosas que deseaba y quería, por dejarme paralizar, seguramente me habría perdido de vivir grandes experiencias, quizás las mejores. Es por ese motivo que a partir de lo que he vivido, solo me dejo llevar por el miedo que me impulsa hacia adelante. Alejarte de lo que quieres no es malo, a veces entra el espantoso sentimiento de culpa, el sentir que uno deja todo y a todos (Me pasó). Pero si hay algo de lo que estoy convencida, y es porque así lo he vivido, es que el desapego es la puerta a los grandes cambios.

El desapego también es Amor, y el amor te ayuda a crecer.




 
 
 

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